La Cátedra de Empresa Familiar entrega los premios a los mejores trabajos fin de estudios

Entrega de premios a los mejores trabajos fin de estudios relacionados con las empresas familiares. Jurado y premiados. De izda. a dcha., José Antonio Arrieta, director de ARPA Abogados consultores; Iñigo Ayerra, director gerente de IED; Marisa Sainz, directora de ADEFAN; Marina Beaumont (premiada); Jesús Navarro (premiado); Laura Gorostiaga (premiada) y Lucía Garcés, directora de la Cátedra de Empresa Familiar de la UPNA. (Foto: cedida)

Marina Beaumont (Doble Grado en ADE y Derecho), Jesús Navarro (Doble Grado en ADE y Derecho), Laura Gorostiaga (Programa Internacional del Doble Grado en ADE y Derecho) e Iranzu Díaz de Cerio (Grado en ADE) recogieron el 17 de noviembre sus premios a los mejores trabajos fin de estudios otorgados por la Cátedra de Empresa Familiar de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) promovida por ADEFAN y en la que colaboran la Sociedad de Garantía Recíproca, Sonagar, y ARPA Abogados Consultores. La entrega de galardones tuvo lugar durante las jornadas nacionales “Avances en Investigación sobre Empresa Familiar”, celebradas en el centro universitario y organizadas por dicha cátedra.

Marina Beaumont obtuvo, en concreto, el primer premio al mejor trabajo fin de estudios en áreas vinculadas a la empresa familiar, dotado con 600 euros, por “Factores que promueven la innovación en la empresa familiar”, dirigido por Lucía Garcés. Por su parte, Jesús Navarro, Laura Gorostiaga e Iranzu Díaz de Cerio recogieron el primer, segundo y tercer premio, respectivamente, por sus trabajos defendidos dentro del título propio “Experto Universitario en Gestión de Empresa Familiar”. En la entrega de galardones participaron, también, la directora de ADEFAN, Marisa Sáinz así como el vocal de la Junta Directiva y director gerente de IED, Iñigo Ayerra.

En concreto, se trataba de “Estudio de caso sobre relevo generacional en una empresa familiar. Analizar la gestión del proceso de transición” (Jesús Navarro), dirigido por Lucía Garcés; “La transmisión del espíritu emprendedor, un factor clave en la continuidad de la empresa familiar” (Laura Gorostiaga), dirigido por Ana Lucía Caicedo; y “Cómo ser un CEO no familiar en una empresa familiar y no morir en el intento” (Iranzu Díaz de Cerio), también dirigido por Ana Lucía Caidedo. En este caso, los premios estaban dotados con 300, 200 y 100 euros, respectivamente.

Detalle de los trabajos premiados

En su trabajo, Marina Beaumont estudia el efecto de tres factores diferentes en la innovación de producto dentro de las empresas familiares: la financiación pública, la colaboración tecnológica, y los gastos internos en I+D. Los resultados muestran que, gracias a las características propias de la empresa familiar y a sus ventajas competitivas, esta es capaz de aprovechar mejor estos factores que las empresas no familiares, obteniendo de este modo mayores incrementos en la innovación de productos. Para la realización de su estudio, Marina Beaumont utilizó la base de datos «Business Strategies Survey«, que recoge información sobre 2415 empresas españolas a lo largo de 10 años (2006-2015).

La premiada Laura Gorostiaga recibe el premio de manos de Iñigo Ayerra (IED) y Lucía Garcés (Cátedra Empresa Familiar)

Por su parte, el trabajo de Javier Navarro tiene objetivo explicar la gestión de un proceso de sucesión en la empresa familiar, desde que se plantea la cuestión hasta que concluye el proceso. El trabajo concluye que no existe una fórmula definitiva de éxito general para las sucesiones en la empresa familiar, sino que se ha de atender a las peculiaridades de cada empresa y de cada familia y, en base a ello, actuar de una manera o de otra, confiando más en las relaciones y la diplomacia familiar, u optando por establecer formalmente los procedimientos y planes para, de esta forma, evitar futuros conflictos que puedan acabar tanto con la armonía empresarial como con la armonía familiar.

El análisis planteado en el trabajo de Laura Gorostiaga señala, por otro lado, que toda empresa se inicia a partir del comportamiento emprendedor de su fundador o fundadora, pero para sobrevivir y crecer como empresa es necesario mantener la actitud y la orientación emprendedora, llevando a cabo iniciativas y proyectos innovadores, arriesgados y valientes. “Las empresas familiares son un lugar idóneo para ello, ya que al compartir una historia y un vínculo emocional son capaces de generar una fuerte y compartida cultura empresarial, de mantener la filosofía del buen hacer del fundador y de difundir la experiencia y el aprendizaje entre generaciones. De esta forma, el espíritu emprendedor se mantendrá en la familia a través del ejemplo y se irá transmitiendo de unos a otros, asegurando la continuidad y el triunfo de la empresa familiar”, indica.

En último lugar, Iranzu Díaz de Cerio describe en su trabajo la importancia del proceso de integración del CEO no familiar en una empresa familiar y la importancia de la alineación de los valores, aspiraciones y objetivos con la familia empresaria. La metodología utilizada fue cualitativa con estudio de caso único con la empresa Perfinasa, donde se realizó una entrevista al CEO no familiar y se recopiló información de fuentes secundarias.

Redaccion
Author: Redaccion