Postres Ultzama: «En 2023, hemos crecido en ventas online y, para 2024, queremos estar en más puntos de venta»

El director comercial de Postres Tradicionales Ulztama, Juanma Blázquez junto a su gerente, Mikel Ziganda. (Fotos: cedidas).

La asociada a ADEFAN, Postres Tradicionales Ultzama, es una empresa familiar navarra de segunda generación que está dirigida por Mikel Ziganda (hijo del fundador, Antonio Ziganda) y su prima Oihane Galáin. Además, cuenta como director comercial con Juanma Blázquez. Recientemente, sus responsables hicieron un balance del trabajo realizado durante el pasado ejercicio y de los principales retos que pretende abordar a corto y medio plazo. 

De esta forma, tras superar las dificultades que trajo consigo la pandemia y el incremento de costes producido por la posterior guerra de Ucrania, Ziganda explica, de este modo, la situación presente de su compañía. «Asumimos parte de esas subidas, perdiendo mucho margen y teniendo meses complicados, para no contribuir más al encarecimiento de la cesta de la compra de nuestros clientes”. Todo ello coincidió, además, con una fuerte inversión por parte de la empresa para modernizar y mejorar todavía más sus procesos, con todas las garantías de seguridad y calidad alimentaria: “Nosotros sólo nos fijamos en poder fabricar productos de gran calidad para poder diferenciarnos del resto”, asegura

A partir de ahí, «2023 ha sido el año que hemos crecido en ventas online, con pedidos recurrentes desde todos los puntos de España» afirma el director comercial de Postres Ultzama, Juanma Blázquez. En ese sentido, añade que «el reto para 2024 es estar en más puntos de venta» así como incrementar su vinculación con un sector, el de la hostelería, «que valora la calidad del producto junto a la garantía de suministro continuo que les ofrecemos», destaca.

Postres Tradicionales Ultzama nació en 1996 fruto de la «bearra» («la necesidad» en euskera) como suele contar uno de los fundadores, Antonio Ziganda. «Mis padres y parte de mis tíos, como mucha gente del valle, se quedaron en la calle al cerrar la fábrica de Danone que había. Así que trabajaron muy duro para crear una empresa de lácteos desde cero, con su propio rebaño y haciendo todo, hasta la promoción», recuerda su hijo y actual gerente, Mikel Ziganda.

Hoy, la compañía emplea a 45 personas al tiempo que colabora muy activamente en acciones de dinamización de la cultura, el ocio, el deporte y las tradiciones de la zona. Esa labor, en muchas ocasiones callada y desinteresada, ha tenido un gran impacto en el Valle de la Ultzama cuyo reconocimiento ha ido paralelo al aprecio y el cariño que han despertado sus productos.

Y, entre todos ellos, sus cuajadas tradicionales en tarro de barro y leche fresca de oveja (incluyendo la opción ‘Al kizkilurrin‘, con un cierto sabor a piedra ahumada) y cuya venta se concentra, fundamentalmente, en Navarra y País Vasco. «El hecho de que sea un producto tan natural, fresco y auténtico asegura un resultado excelente que los concumidores lo notan y agradecen», finaliza Juanma Blázquez, su director comercial.

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