En la 2ª sesión del programa “La Empresa Familiar Comparte”

La segunda sesión del cilco 'La Empresa Familiar Comparte' analizó la trayectoria seguida por el centenario Instituto Oftalmológico Fernández-Vega. (Foto: cedida).

Asociados de la Asociación para el Desarrollo de la Empresa Familiar Navarra (ADEFAN) participaron el 14 de junio de la segunda sesión del programa  “La Empresa Familiar Comparte”. La cita, celebrada de forma telemática, se desarrolló bajo el siguiente título: “Instituto Oftalmológico Fernández-Vega: 135 años transmitiendo CICACOA de generación en generación” y en ella  se analizó la trayectoria profesional seguida por dicha familia empresaria.

En concreto, moderados por la periodista Ana Samboal, participaron en el encuentro el profesor Luis Fernández-Vega Sanz y su hijo el Doctor Luis Fernández-Vega Cueto-Felgueroso. Ambos recorrieron la trayectoria de una empresa surgida en 1886 en Oviedo cuando su antepasado común, el doctor Adolfo Fernández-Vega, abrió su primera consulta en la capital asturiana. Desde entonces ya han pasado 135 años y cuatro generaciones de oftalmólogos a los que próximamente se incorporará una quinta generación.

Todos ellos unidos tanto por su amor a la profesión como por unos valores comunes que, según expusieron los participantes en esta sesión, se han convertido en un pilar fundamental que explica el éxito y la trayectoria seguida por esta empresa familiar centenaria. En la actualidad, más de de 200 profesionales conforman en la actualidad un Instituto Oftalmológico Fernández-Vega que hace ya tiempo superó los 110.000 pacientes tratados.

Por su parte, el ciclo “La Empresa Familiar Comparte, impulsado por las Asociaciones Territoriales vinculadas al Instituto de Empresa Familiar (IEF) y patrocinado por la entidad financiera Credit Suisse tiene como principal objetivo convocar a familias empresarias de distintos sectores y otras personalidades de referencia a nivel nacional e internacional para que puedan compartir sus experiencias en diversos ámbitos así como su análisis sobre el contexto económico actual.

La empresa como necesidad

Ser empresario no entraba en los planes de los Fernández-Vega pero la alta demanda de pacientes les obligó a crecer e ir aumentando el volumen de trabajadores y poco a poco se fueron profesionalizando. Como señala Luis Fernández-Vega Cueto-Felgueroso, “la vocación médica prima siempre. Eso lo tenemos claro. Pero sí que es verdad que desde casa veíamos que teníamos que estar preparados para lo que se nos venía, había una labor empresarial detrás”.

Como seña de éxito de esta familia de oftalmólogos, desde sus orígenes en 1886, cuenta con una clara apuesta por la formación internacional. Algo que enriquece a la propia empresa por los conocimientos adicionales que aporta: “la formación en medicina debe ser permanente, pero esto es transmisible a cualquier empresa”.

Un activo para Asturias

El Instituto Oftalmológico Fernández-Vega ha sido reconocido recientemente en MRS, el ranking de reputación sanitaria más importante de España, como el mejor centro privado de oftalmología del país. “Desde una ciudad pequeña como Oviedo quizá tenga un poco más de valor”, señalan. “Con Oviedo tenemos muy buena relación porque llevamos 135 años aquí, aunque todos hemos estudiado fuera. Movemos a unas 110 mil personas al año. Según un estudio de la universidad de Oviedo de 2012 el 10% de las pernoctaciones de la ciudad eran por pacientes nuestros. Y es que el 70% de sus pacientes acuden desde otras regiones.

Aseguran que es raro el mes que no se nos acerca algún grupo con alguna oferta tentadora que no han llegado a  estudiar  porque hay algo más valioso para esta familia: “tenemos  nuestros valores y eso es muy difícil de cuantificar. Pertenecer a otro grupo podría hacer que perdiéramos identidad, la razón de ser de nuestra institución. Lo que nos ha llevado hasta aquí.”

Oviedo

También para Luis hijo, si nada lo impide, Oviedo seguirá siendo su sede en el futuro. “Nuestra intención es seguir aquí. Pusimos una semilla en Madrid que podríamos hacer crecer, pero no es nuestra intención en un futuro inmediato, porque estamos muy contentos tal como estamos. Lo único que queremos es trabajar en igualdad de condiciones con otras CCAA y, de ser así, seguiremos otros 135 años”, señala el doctor Fernández-Vega Cueto-Felgueroso.

Entre las diferencias a las que se enfrentan en Asturias frente a otras regiones están la  dificultad en las comunicaciones que van mejorando aunque más lentamente de lo necesario y una elevada fiscalidad. “Por una parte, el AVE ayudará a que la gente pueda llegar con más facilidad, en un tiempo prudencial. Y, por otro lado, el tema fiscal, Es importante una homogenización, a la par que reducción, de los impuestos para poder competir en igualdad y mantener la generación de actividad y la capacidad de atraer y retener talento en Asturias”, declara Luis padre. Ya que, como bien dicen, esto supone un agravio con respecto a empresas de la competencia.

Protocolos de sucesión

Los protocolos son parte fundamental del funcionamiento del negocio familiar ya que determinan tanto la incorporación de nuevos miembros a la empresa, como la formación accionarial o el plan de sucesiones.

No se puede ser accionista si no se trabaja en la empresa, pero tiene además que cumplir unos requisitos. Así que hoy tenemos tres accionistas, aunque hay más familiares en la empresa, y eso nos ayuda a tomar decisiones, asegura el Profesor Luis Fernández-Vega.

Además, cuentan con un protocolo familiar que dice cómo se tiene que formar un oftalmólogo de la familia que se quiere incorporar al negocio, cuántos años debe trabajar fuera o cómo se profesionaliza la gestión. La edad para abandonar la cirugía se ha fijado en 75 años; “la clínica o la consulta depende la persona, de cómo esté, pero hará menos proporción de pacientes”. Como señala Luis padre, “uno tiene que marcharse de los sitios entre aplausos, no entre silbidos. No puedes negar la realidad y hay que saber en qué momento te tienes que marchar y, cuando las condiciones no sean las óptimas, no puedes ser una rémora para la organización”.

Especialización e investigación

La fórmula para salvar los conflictos profesionales en la familia la han encontrado en la especialización de cada uno de sus miembros. “El ojo mide una media de diámetro de 23 mm y cada uno de nosotros trabaja en 2 o 3 milímetros, 5 como mucho. La especialización es máxima. No podemos comparar a un primo con otro porque cada uno se dedica a una cosa”, comenta el doctor.

El instituto oftalmológico Fernández-Vega atiende cada año a más de 110.000 pacientes que ponen sus ojos en manos de los más de 200 profesionales que trabajan allí. Una labor apoyada sobre tres patas fundamentales: la clínica, la investigación y la docencia.

“Hoy en día no se puede hacer nada sin la clínica, la cirugía y la investigación. La parte de investigación es clave para poder trabajar allí en los problemas no resueltos y tener investigadores que pudieran estudiarlos. Llevamos mucho tiempo haciendo investigación y con toda la información creamos bases de datos, y con ayuda de la inteligencia Artificial, podemos extraer resultados que nos puedan beneficiar a nosotros y a nuestros pacientes”.

Además, por supuesto, de que todo este conocimiento lo transmiten a otros profesionales de la medicina a través de la docencia. Desde hace algunos años la clínica Fernández-Vega se convirtió también en instituto universitario. Y todo ello, confiesan, les ha permitido ir siempre varios años por delante de la competencia.

La Fundación y el factor humano

“Para nosotros es muy importante la fundación”, dice el doctor Fernández-Vega. “Como médicos creemos que tenemos que devolver a la sociedad parte de lo que nos da.”

A través de su fundación ayudan a gente necesitada. “Queremos que quien nos necesite pueda contar con nosotros”. Destacan, por ejemplo, los miles de personas ciegas “evitables” que podrían recuperar la visión con una simple operación de cataratas.

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