Empresas familiares: un equilibrio entre emoción y estrategia
De izquierda a derecha: Guillermo García (Jata), Nerea Eguiluz (Eguiluz Estanterías), Marisa Alonso (moderadora) y Diego Oliver (Enhol). (Fotos: cedidas).
ADEFAN celebró un nuevo encuentro con sus empresas familiares asociadas el pasado 25 de marzo en el Casino Eslava de Pamplona. Bajo el título “El yin y el yang: gobernanza y gestión de la empresa familiar”, la mesa redonda reunió a socios y socias en un ambiente cercano y participativo, donde la experiencia, los valores y la emoción se entrelazaron para reflexionar sobre los retos y oportunidades que afrontan estas compañías.
Los ponentes Diego Oliver (Grupo Enhol), Guillermo García (Jata Electrodomésticos) y Nerea Eguiluz (Eguiluz Estanterías) ofrecieron no solo su conocimiento, sino también una visión profundamente humana del equilibrio entre familia y empresa.
Diego Oliver puso el acento en la importancia de anteponer el bien común en la toma de decisiones:
“Hay una cosa en la que yo creo mucho, y es que siempre procuro pensar en el bien común por encima de cualquier otra cosa. Tomar decisiones pensando en lo que es mejor para la empresa, no para el padre, el tío ni nadie en particular”.
Guillermo García subrayó tres valores esenciales para una buena convivencia entre familia y negocio: confianza, compromiso y respeto.
Según explicó, la confianza permite actuar con seguridad en la gestión; el compromiso implica esfuerzo y dedicación con una visión de largo plazo; y el respeto es la base para un diálogo constructivo que fortalezca tanto los vínculos familiares como el proyecto empresarial.
Nerea Eguiluz, por su parte, destacó el papel clave del equipo humano:
“Ojalá me pueda rodear de gente que sepa más que yo, porque aprendo constantemente de ellos. Desde esa visión, puedo tomar mejores decisiones sabiendo que tengo un equipo que crece profesionalmente dentro de la empresa”.
A lo largo del encuentro, se abordaron cuestiones fundamentales como la profesionalización de la gestión, la planificación de la sucesión generacional o la necesidad de contar con estructuras claras de gobernanza. Todo ello desde la perspectiva práctica de quienes viven estos desafíos en su día a día.
Los asistentes destacaron el valor de las experiencias compartidas y la oportunidad de aprender de quienes han recorrido caminos similares. Más allá de resolver dudas o compartir inquietudes, la jornada sirvió para reforzar el compromiso colectivo con la construcción de un tejido empresarial fuerte, cohesionador y duradero en Navarra.
Desde ADEFAN seguiremos impulsando espacios como este, donde la experiencia, el aprendizaje y las relaciones personales se convierten en herramientas clave para fortalecer a nuestras empresas familiares.
¡Gracias a todas las personas que nos acompañasteis!
¡Nos vemos en la próxima cita!









