Bodegas Ochoa presenta su nueva identidad: Ahora. Aquí. Siempre
Momento del brindis entre Adriana y Beatriz Ochoa junto al comunicador gastronómico Javier Cirujeda. (Fotos: Víctor Ruiz).
La empresa familiar navarra asociada a ADEFAN, Bodegas Ochoa, referente en el mundo del vino desde 1845, celebró el 20 de enero un evento en una abarrotada sala Ciudadela de Baluarte que marca un hito en su historia con el lanzamiento de una nueva identidad visual. Esta rinde un homenaje a seis generaciones de tradición, innovación y valentía. Además, el cambio, encabezado por Adriana y Beatriz Ochoa, la sexta generación de la vitivinícola de Olite, representa la culminación de un proceso de traspaso generacional, que conecta su pasado, su presente y su futuro. Precisamente, esa transición fue galardonada por ADEFAN con el VIII Premio Empresa Familiar Navarra.
La presentación, por otro lado, coincidió con el 180 aniversario de la bodega y fue conducido por Javier Cirujeda, comunicador gastronómico. En un diálogo abierto con Adriana y Beatriz Ochoa, Cirujeda reconoció su valentía «por tomar decisiones tan significativas para una bodega tan arraigada al buen hacer y la calidad de sus elaborados».
En ese sentido, Adriana, enóloga y directora técnica de Bodegas Ochoa, rememoró la historia de amor que mantiene con su profesión. «Comenzó cuando, con dieciocho años, decidí hacer las maletas e irme a Burdeos a estudiar enología sin saber apenas francés», apuntó. Así, tras trabajar en Francia, Australia y otros proyectos nacionales volvió a su casa, a Olite. «Acepté el reto de cuidar el legado familiar, de hacerlo crecer, de seguir innovando y de cuidar nuestro viñedo, nuestro lugar en el mundo», confesó.
Por su parte, Beatriz, la CEO de Bodegas Ochoa afirmó que no siempre tuvo claro su vinculación con la empresa familiar. «Será porque soy la pequeña y siempre tenemos un espíritu más rebelde», añadió. En ese momento, su propósito era aprender, ver mundo, probar cosas y, declaró, «sin yo saberlo, durante ese tiempo acumulé experiencias importantísimas que me han sido de gran ayuda a posteriori». Así que, tras muchos años trabajando en Inglaterra, comenzó a sentir algo en su interior que llamaba a su corazón: «Los vinos de Ochoa me estaban esperando al otro lado».

Ambas, además, explicaron que «Ahora. Aquí. Siempre«, el nuevo lema que han adoptado refleja el compromiso de la compañía con su legado familiar, la sostenibilidad y la conexión emocional con el mundo del vino. Un mensaje que se materializa en el rediseño de sus etiquetas dentro de una propuesta en la que han recuperado fotografías históricas de la familia Ochoa con especial protagonismo de las imágenes tomadas por su progenitor, Javier Ochoa, a lo largo de su vida. Precisamente, parte de esas imágenes estuvieron expuestas durante el encuentro.
La velada concluyó con un exclusivo cóctel maridaje diseñado por el chet Nacho Gómara, acompañado por una selección de vinos de Ochoa y música en directo de DJ Budin.



