Las empresas familiares en Navarra son más rentables y longevas, según un estudio impulsado por ADEFAN

El informe que detalla el peso de la empresa familiar en la economía navarra se presentó este jueves en la UPNA. (Fotos: Víctor Ruiz).

Las empresas familiares navarras presentan una mayor rentabilidad y longevidad frente a las no familiares, según se desprende del “Estudio de análisis del peso de la empresa familiar en la economía navarra”, impulsado por la Asociación para el Desarrollo de la Empresa Familiar Navarra (ADEFAN) y que se presentó el 15 de octubre.

En concreto, la rentabilidad económica media de las empresas familiares asciende a 4,53% frente al 3,98% de las no familiares. Esta diferencia se acentúa todavía más en las de mayor tamaño, con un 7,15% frente al 4,39% de las no familiares.

De izquierda a derecha, Lucía Garcés, Martín Larraza y Beatriz Martínez, investigadores y autores del estudio impulsado por ADEFAN. (Foto: cedida).

Son las principales conclusiones del realizado por los profesores e investigadores del Instituto de Investigación INARBE de la Universidad Pública de Navarra (UPNA), Martín Larraza, Lucía Garcés y Beatriz Martínez. Un trabajo con el que se busca dar una imagen objetiva de la relevancia que la empresa familiar tiene en el conjunto de la economía navarra, a través de una comparativa con las empresas no familiares de la región

Dicho análisis, por tanto, forma parte de las iniciativas desarrolladas desde la Cátedra de Empresa Familiar de la UPNA, creada a finales de 2019 e integrada por la propia ADEFAN, el Instituto de la Empresa Familiar y Caja Rural de Navarra.

La empresa familiar es mayoritaria en la demografía de la Comunidad foral, representa el 79,46% de todo el tejido empresarial y está presente en todas las actividades sectoriales, mayoritariamente en el sector primario. En cuanto a su peso económico, las empresas familiares aportaron en 2017 más de 3.500 millones de euros al Valor Añadido Bruto (VAB), lo que supone un 58% del total generado en Navarra; y emplearon a 66.556 personas.

Los alumnos del título de Experto en Gestión de la Empresa Familiar de la UPNA atienden las explicaciones de Martín Larraza, uno de los autores del estudio sobre el peso de la empresa familiar en la economía navarra.

Otro de los datos positivos destacados en el estudio es la mayor longevidad que representan estas empresas en Navarra, con una media que supera los 18 años de supervivencia frente a la media de las empresas no familiares, que no alcanza los 17 años. Además, presentan ratios de endeudamiento más bajos, con un 2,58% frente a 2,87%, haciendo menor uso de la financiación ajena. Esta tendencia a la autofinanciación viene explicada por dos razones: el interés por mantener el control libre de compromisos con externos y el mayor coste medio de la financiación ajena, 3,29% frente al 2,91% de las no familiares.

En el estudio se observan también diferencias en cuanto a la eficiencia en el uso de recursos humanos y materiales. Por un lado, en la empresa familiar la productividad por empleado es menor, ya que cada empleado genera de media al año 261.330 euros. Este dato en las no familiares asciende hasta los 283.292 euros. Por otro lado, son más eficientes en la utilización de sus recursos materiales: por cada euro de activo son capaces de generar 1.538 euros en ventas, cantidad que en las no familiares es de 1.457 euros.

Recomendaciones

Además de los resultados obtenidos, el estudio recoge una serie de recomendaciones para los empresarios familiares. La principal es que deben aumentar su tamaño si quieren ser más competitivas en el mercado. Cuanto mayor es su tamaño, mayor es su rentabilidad económica y menor su coste medio de la deuda.

En cuanto a la trasmisión generacional, los análisis realizados demuestran que la rentabilidad económica de las empresas familiares de primera generación es mayor que la de las empresas de segunda generación. Esta pérdida de rentabilidad puede deberse a varios factores. Por un lado, hay muchas empresas que no cuentan con sucesores de siguiente generación disponibles y formados para liderarla y esto siempre genera ciertos problemas internos.

Por otro lado, puede también suceder lo contrario, que la dirección de la empresa se deje en manos de dos o más de los hijos dando lugar, en ocasiones, a conflictos familiares, metas dispares o diferentes maneras de gestionar el negocio. Ante tal situación, es imprescindible preparar a los sucesores para el liderazgo, no solo desde el punto de vista de formación reglada, sino también desde el punto de vista experiencial. Para mantener la empresa familiar viva de generación en generación, la filosofía debe basarse en el cambio constante y en una visión más global e internacional.

PRESENTACIÓN

Francisco Esparza

El análisis sobre el peso de la empresa familiar en la economía navarra se presentó en un encuentro celebrado en la UPNA posteriormente. En esa cita, el presidente de ADEFAN, Francisco Esparza, destacó del estudio que “confirma la importancia del modelo y los principios que representa la empresa familiar“. Entre estos últimos mencionó la visión a largo plazo, la resiliencia o el fomento de un empleo estable y de calidad.

“Esta investigación nos explica perfectamente así como los valores financieros, económicos y humanos que nos representan”, insistió. Esparza destacó, por ese motivo, la importancia de formarse como vía para que los futuros responsables de este tipo de compañías puedan asegurar la continuidad y el mantenimiento del legado recibido más allá de los aspectos puramente mercantiles.

Juan Cruz Cigudosa

Siguiendo esa misma línea y, vistos los resultados obtenidos, el director de Relaciones Institucionales de Caja Rural de Navarra, Ricardo Goñi, comprometió el apoyo de su entidad financiera a un segundo informe que de continuidad a este primer trabajo. Remarcó, además, el interés de su organización por estar cerca del tejido productivo de la Comunidad foral y, sobre todo, de la empresa familiar.

Finalmente, el consejero navarro de Universidad, Innovación y Transformación Digital, Juan Cruz Cigudosa, calificó como “relevante” que las empresas familiares aglutinen casi el 80 % del total de compañías asentadas en nuestro territorio. Por eso instó a sus gestores a afrontar como principales retos de futuro aspectos como el tamaño, la retención del talento o la formación, entre otros.