ADEFAN defiende “la figura del empresario familiar y su buen hacer”

En un comunicado, la Junta Directiva de ADEFAN respalda a su asociada Huerta de Peralta para la que reclama “respeto y consideración” al tiempo que recuerda que este tipo de empresas familiares “con su empeño y esfuerzo juegan un papel decisivo dentro de un sector estratégico para Navarra como es el agroalimentario”. El comunicado ha sido recogido en el Diario de Navarra y Diario de Noticias

COMUNICADO ÍNTEGRO

La Junta Directiva de la Asociación para el Desarrollo de la Empresa Familiar de Navarra, ADEFAN, ante las repetidas informaciones aparecidas este mes sobre el conflicto laboral que sufre Huerta de Peralta, empresa familiar asociada a nuestra organización, queremos manifestar lo siguiente.

Tras hablar con la dirección de la citada compañía y como representantes de un colectivo que, en el momento presente, facturan más de 3.000 millones de euros y emplean a unas 11.000 personas solo en Navarra, queremos apuntar que estamos ante una compañía que, en su momento, llegó a emplear a 250 trabajadores en un sector, además, extraordinariamente complejo y variable al estar condicionado por la climatología, factor clave para el desarrollo de su trabajo: la producción de comestibles de un modo integral desde el cultivo hasta su presencia en el lineal del supermercado.

Solo ese esfuerzo y empeño ya honra y demuestra el valor, arrojo y conocimiento del empresario y de su familia por llevar adelante su proyecto profesional que, con el paso de los años, se ha convertido en un proyecto de vida. Porque, sin querer ahondar en las consecuencias de este caso concreto, la realidad es que un empresario familiar o una familia empresaria invierten para generar actividad local, empleo y riqueza en la zona y lo hace pagando sus correspondientes salarios e impuestos y cumpliendo la legislación vigente.

Gobernar una empresa, por tanto, siempre irá más allá de la imagen estereotipada y caduca con la que se le ha querido emparentar en la medida en que exige tomar decisiones (muchas veces muy complejas y que no son del agrado del empresario) para que costes y competitividad estén equilibrados y permita generar el microclima necesario que garantice la sostenibilidad y la permanencia en el tiempo de la idea que originó la empresa. El empresario familiar precisa, por lo tanto, optimizar al máximo los escasos recursos con los que cuenta para conseguir una demanda de la que se beneficia toda la sociedad.

En el caso concreto que nos ocupa, las empresas familiares como Huerta de Peralta juegan un papel decisivo dentro de un sector estratégico para Navarra como es el agroalimentario del que tan orgullosos nos sentimos todos y al que llegamos a considerar casi como una de nuestras mejores “cartas de presentación” en el exterior.

Lamentamos, por lo tanto, el notorio cariz político que ha tomado un conflicto que afecta de lleno al papel de toma de decisiones que el empresario debe tomar, ya sea o no de su gusto, para garantizar la supervivencia de un negocio que, insistimos, es el origen y la fuente de la riqueza y el empleo que garantizan la calidad y el bienestar de una comunidad. Unas dificultades que, como en el caso de esta empresa familiar, se incrementan notablemente en la medida en que se trata de una pequeña explotación que nada tiene que ver, otra vez, con la imagen estereotipada y caduca del conflicto permanente en el que siempre tiene que haber ganadores y perdedores o de esa gran corporación ajena al día a día de todos (empresario, pero también, trabajadores) que forman parte de un mismo proyecto.

Por todo ello, la Junta Directiva de ADEFAN quiere mostrar su respaldo a los miembros de la familia Resano que se encuentran detrás del proyecto Huerta de Peralta al tiempo que reclama respeto y consideración por la figura del empresario, especialmente del pequeño empresario familiar que desarrolla su actividad en el sector agroalimentario y  que con su buen hacer resulta ser una pieza fundamental para generar riqueza, trabajo y bienestar del que todos nos beneficiamos