Esparza: “Las empresas familiares necesitan hacer innovación para ser competitivas y sostenibles”

La Universidad Pública de Navarra (UPNA) en colaboración con Adefan (Asociación para el Desarrollo de la Empresa Familiar Navarra), y financiado por el Gobierno foral, celebró el 18 de septiembre el curso de verano denominado ‘Las empresas familiares: retos, emprendimiento e innovación’. Durante la jornada se analizaron las principales características de este tipo de empresas, sus retos y sus singularidades,  poniendo especial atención al proceso de toma de decisiones y a las claves para su continuidad y crecimiento basándose, para ello, en la innovación.

Este monográfico estuvo dirigido por los profesores del Departamento de Gestión de Empresas de la UPNA e investigadores del Instituto INARBE (Institute for Advanced Research in Business and Economics) Martin Larraza Kintana y Lucía Garcés Galdeano.

EXPERIENCIAS DE INNOVACIÓN

La cita contó con una mesa redonda titulada ‘Experiencias de innovación en la empresa familiar’, en la que intervinieron el presidente de Adefan, Francisco Esparza (Renault Unsáin); Daniel Antoñanzas de Exkal; Iñigo Ayerra de IED Electronics; Félix Guinduláin de Jofemar; Joseba Martikorena de Martiko y Erik Zabala de Zabala Innovation Consulting. 

Según Francisco Esparza, presidente de ADEFAN, con esta jornada,  hemos buscado hablar sobre Innovación y sobre las necesidades que tiene la empresa familiar en este campo. Para ello, hemos contado con el interés y el apoyo de la UPNA, una institución con la que venimos trabajando y que siempre se ha mostrado cercana en todas aquellas cuestiones relacionadas con el desarrollo y crecimiento de nuestras empresas, por lo que les estamos muy agradecidos. A partir de ahí, puedo asegurar que el debate fue muy ameno e interesante y sobre todo, quedó claro que la empresa familiar no es distinta a las otras empresas, es decir, que nuestras empresas familiares tienen que hacer innovación y necesitan hacer innovación para ser competitivas y para que su idea de negocio sea sostenible”.

Esa misma necesidad de innovar destacó Joseba Martikorena, de Martiko quien señaló que la innovación es necesaria en productos, procesos, comunicación interna y externa, etc. A la hora de plantearse la innovación, en el caso de las empresas familiares, lo que prima sobre todo es la búsqueda de la seguridad. Esto puede llevar a la creación de una especie de cultura en la que se innove un poco menos por no asumir riesgos. Sin embargo, la innovación se ha convertido en una obligación si tenemos en cuenta la velocidad a la que se mueve hoy el mundo.

En ese sentido, Martikorena añadió que es fundamental introducir la cultura innovadora dentro de la empresa. “El sitio de confort es muy cómodo y, por lo tanto, lo primero que hay que hacer es mentalizar a la empresa de que hay que dejar ese mundo de confort para innovar. Una vez hecho esto, has fabricado esa cultura y el número uno se siente acompañado, el resto es más llevadero y se puede aplicar en múltiples variantes: procesos, productos, etc. En ambos casos, Martiko está innovando continuamente”.

Iñigo Ayerra, de IED Electronics por su parte, explicó que a su juicio, “la única manera que existe de mantener el nivel competitivo de la empresa y ser capaz de ganar cuota de mercado es cambiando las cosas y eso exige, por definición, innovación. Por ello, no es tanto una opción como una obligación. Esto está estrechamente relacionado con la empresa familiar porque este tipo de organizaciones tienen una visión a largo plazo que les permite poder diseñar y afrontar un proceso de innovación más sostenido en el tiempo. Es, sin duda, un plus que presentan las empresas familiares frente a otro tipo de entidades más pendientes del corto plazo”.

Otra cuestión que se planteó fue si las empresas familiares son más o menos innovadoras. Aquí, según Ayerra, “la respuesta no se basa tanto en la opinión como en los hechos y esos hechos demuestran que si una empresa familiar, como es lo habitual, está más tiempo en el mercado, es consecuencia de que ha sabido competir en el tiempo razonablemente bien y eso, a su vez, es consecuencia de haber innovado bien. Quizá, la empresa familiar tenga imagen de una gestión distinta, más familiar, menos agresiva, pero realmente, la consecuencia es que la innovación la practican de forma más sostenida porque han durado más en el mercado, tal vez por esa visión a largo plazo, esa visión patrimonial de la que hace gala la empresa familiar”.

INNOVACIÓN NO SÓLO VINCULADA A LA I+D

Félix Guinduláin, de Jofemar destacó en el debate que “la innovación es necesaria y no sólo tiene que estar vinculada con la I+D sino que tiene que alcanzar otras áreas como sistemas, mejoras de costes, mejoras de procesos, etc. Creo, además, que hay que diferenciar entre lo que es una innovación radical y una de tipo incremental. La segunda es una mejora continua de lo que ya tienes mientras que la radical es analizar otros procesos”.

Guinduláin  explicó que las ventajas de una y otra son que “la incremental es una innovación más acotada, con un coste más ajustado y es más fácil de acertar puesto que partes de un trabajo o unos conocimientos previos. Mientras que la radical es de coste más acertado y más difícil de acertar, pero la recompensa es mayor”.

Además, Guinduláin señaló dos diferencias fundamentales en cuanto a la relación innovación y empresa familiar con respecto a la financiación y los recursos disponibles. “Al final, las empresas familiares son de tamaño medio frente a grandes empresas o multinacionales que tienen esos campos resueltos lo que, en nuestro caso, supone también un obstáculo adicional al propio proceso de Innovación”.

“EL MAYOR RIESGO ES NO INNOVAR”

Erik Zabala de Zabala Innovation Consulting aplaudió esta iniciativa de la UPNA. “Es necesario que universidad y empresa colaboren de cerca y se entiendan mutuamente, y este curso es la evidencia de que la UPNA hace un esfuerzo por ello, en este caso de la mano de ADEFAN, que trabaja intensamente por la competitividad de la empresa familiar, poniendo en valor su contribución a la sociedad. La empresa familiar se enfrenta a desafíos importantes hoy en día, como aumentar su tamaño y presencia en el mercado de forma competitiva sin perder los valores familiares sobre los que se gestó. Y eso solo lo puede hacer focalizando todos sus esfuerzos sobre la innovación como clave de competitividad y de futuro; es una cuestión de supervivencia que, por supuesto comporta riesgos, pero el mayor riesgo es no innovar”.

Por su experiencia de 30 años acompañando a todo tipo de organizaciones en sus procesos de innovación, Zabala Innovation Consulting, tiene la responsabilidad de recordar a las empresas que “el riesgo de sus innovaciones se reduce con una adecuada financiación pública.”

¿ES POSIBLE SER COMPETITIVO SIN INNOVAR?

Por su parte, Daniel Antoñanzas de Exkal, planteó la cuestión de si es posible ser competitivo sin innovar. Antoñanzas comentó que “es posible ser competitivo temporalmente; pero no a medio y largo plazo. Todas las empresas buscamos elementos diferenciales sostenibles en el tiempo. La innovación nos proporciona dicha diferenciación”.

Según el representante de Exkal,  hoy estamos inmersos en tres revoluciones tecnológicas: BIOTECNOLOGÍA, ROBOTICA + INTELIGENCIA ARTIFICIAL y NANOTECNOLOGÍA. “Cualquiera de ellas por separado, generaría una disrupción tecnológica. La confluencia de las tres da lugar a lo que se ha llamado la brecha tecnológica (2015). Debido a la velocidad del cambio, el ciclo de vida de esos elementos diferenciales cada día son más cortos. Hoy no es suficiente con innovar; sino que tenemos que ser muy ágiles innovando”.

En cuanto a la inversión en innovación, Antoñanzas aportó varios datos. Los datos NO son halagüeños, según ZABALA Innovation Consulting.

En 2009, en Navarra se alcanzó el pico de inversión en innovación, 2,13% del PIB. Hoy estamos en el 1,62%.  (EXKAL en el 4,5%).

Navarra es la tercera provincia de España, por detrás del País Vasco y de Madrid y por delante de Barcelona. En 2009 Navarra fue líderes. El líder hoy es Guipúzcoa, con 2,3%

En Europa la media es de 2,03%); en Suecia el 3,3%; en Alemania el2,94 ;  “España está en el 1,19%, muy lejos del objetivo del 2% para 2020”.

Inglaterra, Francia, Alemania,… crecen en inversión en I+D. España sigue perdiendo.

LA IMPORTANCIA DEL DUEÑO DE LA EMPRESA PARA INNOVAR 

Antoñanzas también explicó que la “capacidad para la toma de decisiones nos posiciona en ventaja respecto al resto de empresas NO familiares. Y esto es debido a que en las empresas familiares, generalmente la toma de decisiones depende de una persona fácilmente identificable y accesible, generalmente el dueño, que conoce a la perfección las finanzas y toda la operativa de la empresa. Su misión es maximizar el valor añadido hacia el cliente. No de la acción en bolsa, y lidera personalmente el cambio, osea, la innovación”.

El emprendimiento, la planificación a largo plazo, la voluntad de invertir y fortalecer a la empresa, favorece y proporciona un clima apropiado para la innovación.

Antoñanzas destacó también que la innovación es una cuestión de voluntad, de esfuerzo y de ideas. “Y si hay ideas y ganas, lo que se necesita es recursos para desarrollarlas, generosidad para dotar estos recursos y paciencia para esperar los resultados. Y estos son valores que se encuentran con mucha frecuencia en las empresas familiares”.