Cetya celebra 50 años con un ambicioso plan de internacionalización

Accionista y propietarios CETYA

La empresa de hormigones mira el futuro con confianza y optimismo tras afrontar con éxito un proceso de transición familiar al que muy pocas empresas de su tipo llegan. Solo el 5% de las empresas familiares llegan a cumplir medio siglo.

La empresa familiar Cetya, asociada a ADEFAN, celebra este año el 50 aniversario de su creación en pleno crecimiento. De ello dan prueba los hormigones, revocos, morteros y áridos que fabrica y comercializa y que han estado presentes en las obras más importantes que se han llevado a cabo en los últimos años en la Comunidad foral: Autovía del Camino, Autovía del Pirineo, Pantano de Itoiz, Pantano de Yesa, nueva cárcel de Pamplona, Museo de la Universidad de Navarra, diferentes edificios de viviendas o la estación de autobuses de la capital navarra, entre otros.

Una vez superada con gran esfuerzo una crisis sin precedentes que ha reducido el volumen de actividad de su sector en un 90%, la compañía contempla afrontar un ambicioso programa de internacionalización.Un proceso de apertura al exterior que tendrá como “hito” más próximo el inicio de la venta y comercialización de los productos de la compañía fuera de nuestras fronteras concretamente en Francia y Portugal. Junto a la internacionalización, la empresa celebra su medio siglo de vida fiel a los compromisos de permanencia en Navarra, eficiencia, innovación y mejora continua que siempre la han guiado.

José Joaquín Senosiáin preside el Consejo de Administración desde 2002 en el que están sus hermanos Isidro y Francisco Javier junto a su cuñado Carlos Taberna y es la tercera generación de una saga que inició su padre, Isidro Senosiáin en 1968 con la apertura de una primera cantera de áridos para la construcción en Tiebas, municipio próximo a la capital de la Comunidad foral.