Las damas de Xabier

Aurora Laborda y María José Guindano, madre e hija, se han tenido que poner, sin quererlo, al frente del Hotel Restaurante Xabier, que cumple 40 años a manos de los Guindano.

Noticia publicada en navarracapital.es 

El lugar no puede ser más privilegiado. Entre los montes y caminos de peregrinación. No en vano, aquí nació el santo navarro por excelencia, San Francisco de Javier, patrón de Navarra, de las misiones y del turismo.

Llegamos al Hotel Restaurante Xabier (empresa asociada a ADEFAN) un día entre semana relativamente tranquilo, pero nos advierten que “aquí nunca se sabe, de repente tienes poca gente y en media hora te llega una excursión, sin avisar, y necesita atención”. Y así lo íbamos a comprobar…

Aurora ha ido a cambiarse de ropa, mientras su hija nos intenta contar la historia de este emblemático hotel, sentada en el Salón María Azpilicueta: “Esto se inauguró en 1945 como Casa de Ejercicios y a comienzos de los años 60 lo cogió un matrimonio del pueblo como hospediría. Aquí empezó mi padre, que prestaba servicios a esos antiguos dueños y que, como no tenían hijos, le ofrecieron a él comprarlo cuando se jubilaron en 1977. Justo entonces conoció a mi madre, se casaron y lo refundaron”. María José se emociona y tenemos que parar “pero es mejor que te lo cuente yo, sino, mi madre lo pasará peor recordando”. Hace 9 meses falleció su padre, José María Guindano, toda una institución en Javier, en Navarra y en el mundo de la hostelería. Él ha sido la cabeza visible de este negocio que en mayo ha cumplido 40 años.

Hace 9 meses falleció José María Guindano, toda una institución en Javier, en Navarra y en el mundo de la hostelería. Su esposa y una de sus hijas han quedado al frente del ‘décimo de sus hijos’: el Hotel Restaurante Xabier.

Pero no hay ocasión para recordar, porque hoy tiene fiesta la mano derecha de María José y nos interrumpen varias veces. Un grupo de 35 asiáticos afincados en Estados Unidos a quienes hay que preparar bocadillos y ella debe hacer de traductora; después, una empleada pregunta por algo; proveedores que llegan; un cliente que le pide un servicio especial; otro que ha perdido toda su documentación… Mientras estamos solos, varios turistas pasan a hacer fotografías de este salón, donde se exponen muchas obras de arte: Aizkorbe, Ciriza, Zacarías Pellicer…

¿Siempre es así? “No siempre, hay días más tranquilos. Pero ha empezado el buen tiempo y…” María José vuelve a levantarse y a atender a todo el mundo con una paciencia envidiable. Se ha levantado ya 10 veces de la mesa en la que nos encontramos, pero no ha perdido ni la calma, ni la sonrisa, eso sí, pide disculpas cada vez que regresa.

Se nota que lleva en la sangre este lugar: “Somos 9 hermanos y nos hemos criado aquí hasta hace cuatro años que hicimos casa en el pueblo. Siempre vivimos en el hotel, así que hemos ayudado desde que tenemos uso de razón”. A pesar de ello, todos se dedican a otras profesiones, solo ella estudió Dirección de Hotel con la idea de ayudar en el negocio familiar: “Uno de mis hermanos pequeños está estudiando Marketing y quizás trabaje aquí, pero ya tendrá tiempo de decidir”.

UN PROYECTO DE FAMILIA

Nos vuelven a interrumpir por enésima vez, se marcha y, entonces, llega Aurora. Una mujer bella, con esa elegancia innata que pocos tienen la suerte de poseer. Es muy alta y, aunque se empeña en decir que es normal, impone. Es evidente que ha sido la mano fuerte que ha dirigido en la sombra el hotel Xabier desde 1977, cuando con 17 años y perdidamente enamorada de un navarro, decidió con él quedarse con el hotel, casarse y formar aquí su familia: “Yo soy de Zaragoza y había venido a trabajar un verano a un camping donde José Mari daba servicios extra de hostelería, como lo hacía en este hotel, nos enamoramos y ya no me marché de aquí”. Ella también se emociona al recordar… Sin embargo, muestra una impresionante entereza, la que, intuyo, le ha ayudado a regentar con firmeza este hotel durante 40 años.

 

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