La empresa familiar pide el contrato único para reducir la dualidad laboral

El Instituto de Empresa Familiar propone una decidida apuesta por la formación dual, el contrato único y un Pacto de Estado por la Educación, elaborado por expertos independientes, que recoja la opinión de todos los agentes implicados y cuente con consenso político. Estas son las medidas estrella del informe “La dimensión Empresarial como factor de competitividad” (descargar informe), presentado recientemente por el presidente del Instituto de la Empresa Familiar (IEF), Ignacio Osborne, y el director general, Juan Corona.

El detallado estudio analiza los factores que en opinión de los empresarios favorecerían el desarrollo de nuestro tejido productivo, y se plantean hasta un total de 50 reformas en los ámbitos de la educación, la fiscalidad, las administraciones públicas, la regulación, la financiación y el mercado laboral, destinadas a superar las trabas que en estos momentos dificultan el crecimiento de las empresas y la creación de empleo.

España, en opinión de Osborne, ha acometido una serie de reformas urgentes para combatir la grave crisis vivida desde 2008. “Ahora, superada en gran medida esa situación, es un buen momento para hacer reformas de calado, a largo plazo”, señaló el presidente del IEF.

DIMENSIÓN DE LAS EMPRESAS

Así, el crecimiento y la dimensión de las empresas siempre ha constituido una de las principales preocupaciones, porque condicionan el progreso y la estabilidad de nuestra economía. En este sentido, el estudio constata que el tejido empresarial español se encuentra muy atomizado, formado por 3,24 millones de empresas activas, de las que tan sólo el 0,7 por ciento cuentan con más de 50 trabajadores, frente al 3 por ciento de Alemania o el 1,2 por ciento de media de la UE 28.

La inferior dimensión de las empresas españolas tiene un impacto directo en la competitividad de nuestro tejido productivo y de nuestra economía, que se encuentran más expuestos a los ciclos económicos

MERCADO LABORAL

En lo que se refiere al mercado laboral, el estudio propone, entre otras cosas, un contrato fijo único que aglutine las actuales modalidades de indefinido, circunstancias de la producción y obra o servicio determinado, con indemnización creciente en el tiempo. Igualmente, aboga por la flexibilización del contrato a tiempo parcial, con una regulación más abierta, donde el número de horas anuales se pueda repartir a lo largo del ejercicio según las necesidades de la producción.

También señala que es necesario facilitar la movilidad geográfica y funcional y seguir profundizando en medidas de flexibilidad interna de las empresas que permitan no sólo evitar despidos, sino, en general, mejorar la capacidad de organización y condiciones del trabajo, adaptándose a las condiciones específicas del trabajador o del propio funcionamiento de la empresa, como la temporalidad, las cargas de trabajo, etc.

El estudio propone asimismo la creación de un sistema de capitalización individualizado que agrupe tanto la pensión como las indemnizaciones a lo largo de la vida laboral de la persona.