Viguetas Navarras, galardonada con el primer Premio Empresa Familiar Navarra de ADEFAN

Luis Ilundáin Ardanaz, gerente de Viguetas Navarras junto con los fundadores de la empresa Luis Ilundáin Eugui, Marichu San Juan (viuda de Javier Esparza San Julián) y Abel Arrieta EuguiViguetas Navarras ha sido la empresa merecedora del primer Premio Empresa Familiar Navarra que concede ADEFAN, un reconocimiento que nace con la vocación de realzar los valores de los negocios familiares: arraigo al territorio, compromiso con el empleo, reinversión constante, proyectos a largo plazo, sacrificio e ilusión. Unos rasgos que han hecho que la empresa familiar haya sido declarada por la Comisión Europea como un bien social a preservar.

viguetas-navarras-low-9ADEFAN, asociación que reúne a 108 compañías que generan un 15% del PIB foral, facturan 2.700 millones euros y dan empleo a más de 8.000 personas, se ha fijado para inaugurar el palmarés de este premio en la compañía de Huarte. Fundada en 1962 por Luis Ilundáin Eugui, Javier Esparza San Julián – fallecido- y Abel Arrieta Eugui, es un referente en el sector del prefabricado. Actualmente, factura 9 millones de euros y da empleo a 45 personas, entre las que se incluyen seis hijos de los fundadores y uno de los nietos.

Sin embargo, no son los fríos números los que han hecho que el jurado haya elegido esta firma como primera premiada, sino su “compromiso con los valores propios de la empresa familiar”. “Desde su creación, Viguetas Navarras ha demostrado su vocación de permanencia, compromiso con los empleados, unidad de la familia, entusiasmo con el trabajo bien hecho, flexibilidad para adaptarse a los cambios o aportación al desarrollo económicos de la sociedad navarra”, expone en el acta el jurado, compuesto por los miembros de la Junta directiva de la asociación.

RIESGOS Y EMPLEO
El gerente de Viguetas Navarras, Luis Ilundáin Ardanaz, ha manifestado el “orgullo” que produce que sea un premio concedido por “las propias empresas familiares” y ha querido recordar la herencia de los fundadores: “Nos enseñaron que hay que creer en lo que haces, ser constante y tener ilusión”.  Ilundáin, quien recogerá el galardón el próximo 13 de mayo en representación de la empresa en el marco de un almuerzo con los asociados de ADEFAN en el Castillo de Gorraiz, explica la longevidad de la compañía en su apuesta “por invertir y reinvertir”, factor que ha les permitido mantener una diferencia tecnológica con la competencia, “además de la diversificación de productos y la asunción de riesgos”.

Entre sus apuestas más recientes cabe destacar que, pese a la crisis del sector de la construcción, la compañía no ha despedido a ningún empleado “aunque una gestión escrupulosa nos lo hubiera aconsejado”, reconoce Ilundáin, y también su internacionalización con la que se ha incorporado la tercera generación. De hecho, sus principales clientes se encuentran hoy en el norte de España, pero también en el sur de Francia. La firma ha sido proveedora de proyectos tan referentes como el del estadio de San Mamés, en Bilbao, o el del InterIkea, en Bayona (Francia), éste último concluido en 2015.

El Premio Empresa Familiar Navarra está patrocinado por Caja Rural de Navarra y cuenta con la colaboración de ARPA Abogados.