Apuntes y reflexiones sobre la sucesión en la empresa familiar – Francisco Esparza Unsain

La continuidad de la empresa familiar es un tema sobre el que se ha escrito y hablado mucho, y objeto de largas tesis y muchas tertulias.
No es un tema fácil y no solo vale una opinión.

 

Para que la empresa continúe, es necesaria la convergencia de la predisposición del cedente y de quien asume el papel de la sucesión.

Quien la trabaja hoy debe de confiar y dejar hacer a quien va a asumir en el futuro el puesto, hacerlo con paciencia, comprensión y sobre todo confiando.

El que viene debe de admitir la crítica, el consejo de la experiencia, el sacrificio del inicio, y tener paciencia y prudencia antes de imponer sus nuevas ideas.

Cuando preguntas a mucha gente, porqué fracasó el relevo y porqué su comercio o su empresa cesó como tal, la respuesta es en muchos casos la misma.

“Mis hijos que vieron el nivel de sacrificio de mi vida 24 horas pensando en la empresa, dijeron que ellos no querían para si lo mismo”.

La época de Bonanza que pasamos a principio de este siglo ha perjudicado en la continuidad empresarial, en el proceso de sucesión.

Ha sido fácil en el mercado laboral encontrar soluciones de trabajo “fuera de casa ” y aparentemente más cómodas.

Hoy la realidad es diferente, con un mercado laboral en horas bajas de oferta, con la vuelta al autoempleo, resulta mas viable poner sobre la mesa la continuidad en “CASA”.

Continuar es una magnífica oportunidad que hay que ganársela, que proporciona un medio de vida, y una opción de desarrollo personal y profesional.

Pero no nos lleve esta situación al fácil “como ya tengo trabajo en casa…”

El trabajo hay que ganárselo, hay que asumir el reto, hay que poner los medios personales para ser acreedor del puesto y asumir el sacrificio y la implicación.

El secreto y el éxito  de la continuidad está en la predisposición y capacitación de las partes, y con ello se conseguirá potenciar el tejido industrial y comercial  en el que un elevado peso lo ostenta la empresa familiar.

En ADEFAN acumulamos experiencias, y consejos que están a disposición de aquellos que quieran enfrentarse al momento de la sucesión.

No hay ley ni consejo que valga para todos, pero si es imprescindible la reflexión y escuchar experiencias.